Maldito tránsito por la ansiedad nocturna, que nos engulle en la peor de las desesperaciones, donde tus miedos se hacen grandes y tus sueños pequeños. Donde el palpito de tu corazón domina a la respiración, donde una malvada imaginación, tiene vía libre para pasear por cada minuto de tu noche de insomnio.
...Quién lo pasó alguna vez por aquí...
Bienvenido a la lucha incansable del no dormir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario