Si te oprime en el estómago seguro que es importante.
Todo estaba oculto en su niñez, quién iba a pensar que no fue un niño feliz, tras esa aparente simpatía se escondía una tristeza que había que disimular a ojos de los demás, y se fue encerrando en un mundo oscuro que solo iluminaba con la falsa disponibilidad y amabilidad que le caracterizaba, se convirtió en un experto de la mentira hasta tal punto de crear una familia a espaldas de su dolor, quizás por que él sentía como tarde el hecho de contar lo que escondía o simplemente no sabía. No podría ser feliz, sin embargo él todavía no ha descubierto este hecho, pensaba que su mundo ficticio era bueno y que nadie sufría en el, pero si que sufrían.... su familia carecía de lo mismo que él en su niñez, pero no lo sabían... cómo saber algo que mantienes escondido tan al fondo de ti que ni siquiera sabes que existe.Él nació para traer la felicidad a unos padres que lo deseaban, y que seguro le ofrecieron lo mejor de ellos, pero cómo saber que lo hacemos bien como padres, no hay escuela para ser padres, cada persona tenemos unas circunstancias y una capacidad interior para adaptarnos a diferentes situaciones y él no era fuerte en ese sentido no supo adaptarse a lo que sus padres le ofrecían o no supo revelarse en el momento adecuado, en su interior se escondían diferentes sensaciones que le llevaban a utilizar vías de escape que aún más lo destruían como persona, perdiendo el autocontrol de él mismo. Nadie fuera de su familia..... de la creada por él... podía pensar que realmente sufría por algún motivo todos pensaban cualquier cosa pero ninguna acertada. Un día rodeado de sus hijos vio como no se sentían feliz y que no había trato como padre e hijos, estuvo analizándose y mirándose ha si mismo... dio muchas vueltas, contó años perdidos, y seguiría perdiendo días antes de pedir ayuda a quién mejor se la podía ofrecer.... su esposa.... incansable a su lado tantos años, le acaricio suavemente un lado de su rostro y le dijo: dónde está escrito que los hombres no lloran?, aun tenemos tiempo, mientras hay vida y se sentaron a hablar y a escuchar.
Le angustiaba el hecho de no tener recuerdos de su niñez, como... compartir sonrisas con sus padres, un regalo deseado, un rincón preferido en casa, seguramente que los tuvo pero fueron más los momentos de estar a la altura de los deseos por sus padres que se olvidó de ser niño, de correr, de tropezar, de reír y por supuesto de llorar.
Todos tenemos nuestros traumas en la infancia, pero algunos somos fuerte... muy fuerte, mientras otros se pierden en el camino de como serlo.
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