viernes, 4 de septiembre de 2015

Algún día el hombre....

Algún día todo el dolor que creamos y que vemos pasar tentándonos el alma vendrá para quedarse y no habrá vuelta atrás. 
El hombre, corrompido en su tormento por el ansia de poder se morderá a sí mismo, envenenándose de mal y perdiendo cualquier atisbo de humanidad. En lo más profundo del caos, el hombre, enfermo de poder, de envidia y de pura maldad, matará a sus semejantes sin el más mínimo pudor. 
Así, sin conciencia, se destrozaban los unos a los otros y se masacraban. Destrozan ciudades, envenenan sus aguas y matan a sus semejantes, dejando tras de sí más que dolor y destrucción. 
El mundo como se había conocido en su máximo esplendor, solo será un recuerdo de los más ancianos, que contarán historias hechas leyendas a oídos de los jóvenes e incultos sembradores de la barbarie. 
Un mundo sin empatía, sin amor, sin apego a otro ser humano, pronto dejará de ser mundo, para pasar a ser la más enorme de las prisiones conocidas, donde ni bosques ni mares consuelan a tan insufribles inquilinos, pobres ciegos e ignorantes que terminarán por destruir sus últimos respiros con la ira de un fuego abrasador. Qué fue del valor humano, de su inteligencia, de su fuerza, de su adaptación y su superación, qué... 
Debemos empezar de cero, aprender todo en mucho tiempo y para entonces ..... Quedaremos alguno? 
Quizás para entonces y con suerte, a lo lejos en el horizonte, nos parezca ver un niño y a un perro.

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