Noche cálida de invierno,
donde se acuna la melancolía y las lágrimas aparecían.
Lo que el tiempo se llevó ya sin remedio se perdió y ...
la luna me acogía y en su seno me mecia.
Lo que pudo ser y no fue,
lo que fue y deteste y....
La luna me mecia.
Que ridícula me ví y que mal me sentía pero la luna me acogía.
Sentimientos pisados a la papelera tirados, años desperdiciados
y la luna me iluminaba ya sola no estába.
Como una madre me arropaba y dejaba que le contara.
Con sentimiento me escuchaba y aunque no contestara con ella me arropaba.
La luna me acogía y en su seno me mecia.
Complicidad para recordar y libertad para expresar, la luna me acostaba, mis lágrimas secaba y en su interior me arropaba.
La luna me cantaba, me mecia, me protegía y a la melancolía despedía.
Y la luna me acogía y en su seno me mecia.
lunes, 3 de febrero de 2014
Una cuna en forma de luna
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