jueves, 24 de julio de 2014

La fuerza de la ilusión.

Cada mañana, al despertar le observa ensimismada, son sin duda una pareja peculiar, pero el amor no entiende de paralelismos en los cuerpos. Él y su natural forma de moverse, le hacen sin saberlo, dibujante de sonrisas y hacedor de sueños. Ella se sabe enamorada, el brillo en su mirada le delata, con tenerle a su lado se siente dichosa, no le cuestiona, no le pregunta por sus sentimientos y aunque le asalten dudas, disfruta de esa sensación, cuando él la ama libremente y se produce esa mezcla explosiva de reacciones y contrates que provocan un placer infinito, sintiéndose ama y señora de todo y por completo de su ser. Él es un hombre tranquilo y con don de gentes, ella es soñadora e inquieta y ha de ser así, porque el mundo es de los que sueñan y ella lo hace con tanta fuerza que los hace realidad, traspasándose esa fuerza en sí, para poder tomar a él de la mano, saltar obstáculos y crear ilusiones para juntos poder soñar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario