Puedo ser el refugio de tu mirada cuando busca aliento, puedo ser el café de las cinco y el de las seis de la mañana.
Soy tu caminar despierto y tu soñar dormido, soy quien te besa sin permiso y quien te ama sin remilgos.
Soy quien buscas y eres quien encuentro, somos la consecuencia por la que un día perdimos la verguenza.
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