Desperdiciando su tiempo.
Era adicto a la soledad y como toda adicción no le llevaba a nada bueno, era especialista en aislarse aún estando rodeado de quienes le querían. Temía ser querido por que no sabía amar, su actitud era insufrible para quienes le rodeaban, le advertían de que les iba a perder y pareciera no entender o viviera en otra realidad. Había estado recibiendo ayuda para comprender que debía regalar un poco de su amor a quienes se lo ofrecían antes, ya que no fue educado en el ambiente más idóneo para aprender ésta lección .Él engañaba a todo el mundo haciendo ver sus logros pero la realidad era que fingia delante de quienes ejercían de maestros en ésta misiva, llegando a dañar aún más a quiénes le querian. Una y otra vez arrastraba a su familia hacia llama amargura y la infelicidad. No veía lo afortunado que era y las de oportunidades que se le brindaba y él malgastaba.
Hasta que un día se vio realmente solo, lo había perdido todo y su imagen era la de un pobre hombre abatido, ahora si quería el amor de los demás pero ahora ya no tenía familia, la que fue su familia ahora era la familia de otro que lo anhelaba ya de años atras y que mientras el no luchaba por cuidar y valorar lo suyo otro si lo hacía y esperaba paciente su turno para ganarse lo que amaba.
El se busco su tan amada soledad y su familia encontró a quien la valorará, cuidará y regalar todo su amor.
Y aún todavía se lamenta de lo mal que lo hizo.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Lo que tú no aprecias...viene otro y se lo agencia.
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