Desde mi más tierno existir, ya soñaba con amarte a ti.
Y cruzaba miles de miradas, a ver si te encontraba, y si mis ojos entornaba pareciera me miraras, te buscaba, te anhelaba, pero me castigabas a mi no llegabas.
Soñaba en la noche, sentía que vivías, despertaba sofocada, salía ensimismada, hoy si te encontraba.
En cuantos hombres te busqué, por cuantos brazos rodé, de cuantas camas desperté.
Rota, sola y soñando, nada más podía hacer y cuando no te veía y por las noches no te sentía, me susurraste al oído.
No tengas miedo dejate querer, al fin te encontré.
Antes nunca ame, llegaste me amastes, me enseñastes.
Sí, me enseñastes algo que me iba a perder, algo tan grande como querer.
Nos encontramos a su debido tiempo, todo llega en su momento, ahora nadamos en un mar de amores justos y certeros.
Y de vez en cuando tiemblo, porque si te vas.... , si te vas... después de ti no hay nada más.
jueves, 9 de enero de 2014
Nada más
Etiquetas:
amor
Ubicación:
Rincón de la Victoria, Rincón de la Victoria
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario