viernes, 3 de enero de 2014

No hay nada más intenso que el amor de verdad

A su mamá.
Tal día como hoy, tropezó con la sombra de su destino, cayó inerte y finiquito su ser.
Sentiste como te arrancaban el alma y preguntabas sin respuesta el porque.
Ella se fue, no la volverás a ver y el mundo, se hundió a tús pies.
Su alma se elevó al cielo, sin dudas ni recelo.
Fue grande en corazón y lo demostró regalando amor.
Y desde lo más alto sonríe al verte, y cuida de tú gente.
Los tuyos, son también los suyos y desde arriba los observa con orgullo.
Siempre está presente porque no se borra de tu mente.
Ella desea verte...  y viene cuando duermes, tu casi que la sientes.
La escuchas al oído, susurrarte con cariño,  un te quiere tan intenso.... Que hasta tus manos levantas a ver si la alcanzas.
La echas de menos, no la tienes cuando quieres, pues a ese paraíso al que llaman cielo, solo accedemos si perecemos.
Y ella que te cuida con recelo,  te dice inclinada a tu cuello, no tengas prisa por visitarme, aca en el cielo.
Vive tu tiempo y sonríele al viento, que yo desde  aquí no vea, que te quedas sin aliento.
Que desea sino una madre, que ver feliz a sus hijos,
Ella tiene asiento de primera fila y ningún día se le olvida, abrir camino entre las nubes, para asomarse de buena mañana, a la que es su ventana, para así veros desde el cielo.
Y sí algún día sientes.. , que la sientes y estás  mirando el cielo... , es que vuestras miradas se cruzaron y se dijeron un te quiero.

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