Regalo o compromiso?
Cuando venimos a este mundo no lo pedimos, sin embargo somos niños felices, por lo general.
Será que la inocencia de la niñez nos tiene salvaguardados de todo mal, todo se nos olvida rápido y volvemos a ser felices.
Que bonita la inocencia de la infancia, que sonrisas más bien dibujadas, que miradas más tiernas, que manos más limpias, jeje,....aunque se mancharan al jugar.
Todo empieza a cambiar cuando somos algo mayores, el sentido del ridículo hace su aparición, creando en nosotros los primeros síntomas del.... Ah! ...pero esto qué es !! esto no me gusta.
Poco a poco vamos creciendo y crecen nuestros miedos, pasamos una juventud llena de ganas, fuerza, sueños y muchas veces fracasos y es aquí donde nos quedamos en el fracaso y nos olvidamos de soñar, dejando espacio al miedo y los sueños son nuestro motor, nos dan ilusión y ésta las ganas de vivir. Un fracaso no es más que un forma de aprender, estás lecciones por supuesto que no nos gustan.
Sueños perdidos, ilusiones rotas y los te quieros escondidos tras bruscos ronquidos nocturnos que desesperan nuestro existir. Que complicado ser feliz y cuanto miedo por aquí.
La vida que aveces se nos despista, que difícil retornar y encontrar estabilidad.
Compromiso con nosotros o con lo que dicen muchos, libertad de elección o coacción.
Cada uno tenemos la nuestra y la viviremos como sepamos, como podamos, nos adaptaremos sí, pero siempre luchando, aprendiendo con la edad a apreciar lo que ella nos da,... maravillas como el mar, tesoros como el cielo, libertad como el aire para respirar, el amar incondicional, la sonrisa del otro, que bonita la vida y nosotros sin verlo, todavía parados en aquel fracaso.
Y aquí estamos, encontrándonos a nosotros mismos, queriendo aprender para poder ver, ver hasta lo que no quieres ver, intentando no caer, mirando de verdad, desde dentro, lo que importa, lo que nos hace sentir y dando prioridad a la vida, a ésta, la única que tenemos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario