Te pierdo la verguenza,
si me rozas con paciencia.
Mi piel parece más tersa
si es tu mano quien la peina.
Todo mi yo se estremece,
si entre mis piernas te pierdes.
Es mi suspiro un quejido,
en mi garganta un gemido.
Tu aliento, mi sustento,
y de tu boca me alimento.
Nos sentimos entregados,
del amor embriagados.
Y sigue siendo mi piel la más tersa,
cuando tu ...me pierdes la verguenza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario