viernes, 7 de marzo de 2014

Y nacimos mujer

Así empezó nuestro camino en la vida, nacimos mujer. Desde ese momento se nos dotó del más grande don, la intuición, y de la más grande fragilidad, el enamorarnos.

Hemos tenido que aprender a pelear contra la desilusión, a soportar desengaños, a trabajar y no ser valoradas, pero lo que nos hace envidiable es nuestro coraje y tesón, pilares incombustibles de nuestras familias.

Somos el talismán del hombre sabio, las perfectas amantes y esposas, madres indomables, fieles consejeras, somos el todo, desde el principio de las vidas que traemos al mundo.

Mujer, diosa de la sensualidad, cuerpo para la locura, locura para salvar de la rutina, belleza para alegrar las calles, calles que se impregnan de nuestra esencia cuando la vida nos hace caminar por ellas. 

Esposas, madres, abuelas, hijas, hermanas, nietas, primas, tías...todas mujeres únicas llenas de esencia, que hasta el más duro de los hombres alguna vez necesitó y amó a una de ellas, a una mujer.


Mujer, aprende a mirarte y a quererte. Somos fuertes, no indestructibles. Valorate, regalate tiempo y sonrisas. Para luchar cogemos tiempo sin pedir permiso, no lo pidas para ser feliz.



No hay comentarios:

Publicar un comentario