domingo, 2 de marzo de 2014

¿Por qué no le dijo nadie lo bonita que era?

Seguramente eran felices, puesto que son jóvenes y están juntos por decisión propia.
En la sociedad  en la que les tocó vivir, sólo servía como canon de belleza lo delgado y si es extremo mejor.
Ella es muy joven, quizás veinticinco años y es mamá de una niña de cuatro. Es una mujer muy dulce, enamorada de su maravilloso pero machista esposo. Él no es mal chico, pero proviene de una familia rota por culpa del alcohol y copia equivocadamente lo que vivió, llevando a su esposa a la inseguridad y auto destrucción.
Ella busca refugio en las adicción blanca, su amiga y compañera de soledad que le lleva al falso remanso de paz, en el que tantos caen. Sólo cuando necesita de ella aparecen las fuerzas para relacionarse y conseguirá, ruina económica que también les golpea.
Cada mañana se mira en el espejo y se regodea en su  gordura, martirizando  y agrediendo a su persona.
Lucha cada día por ser una madre genial, pero su baja autoestima acaba por romper la magia con su hija. Siente que todo lo hace mal, que no es buena madre ni esposa y se da asco a sí misma, nuevamente pierde el control. Busca el momento para su evasión, se siente destrozada, fea y sola, sobretodo sola.
Está hipotecando su vida con una enfermedad que no le tocó, pero que inconsciente ella eligió.
Su esposo que tiene su propia lucha, no ve lo malo de su actitud con su mujer, sólo ve la dejadez de ella, que a su vez él, envuelve en gritos y malos actos, sólo frenados por el llanto de una pequeña de cuatros años que mira asustada. Ese es el instante pasajero que a él le hace razonar y no querer verse reflejado en las pupilas de su hija, reflejos que le transportan a lo difícil de su infancia para no querer lo mismo para su preciosa hija.
Su joven esposa, atrapada en las garras de su mal llamada amiga, no puede deshacerse sola de su adicción.
La verguenza le ahoga y el machismo de su esposo no se lo pone fácil, una y otra vez caen en el error y éste se hace fuerte dominando sus vidas.
Cada día vuelve su imagen deplorable frente al espejo, que la intimida y refrena en la relación con su pareja y resto de personas que la rodean, busca su soledad y falso relax, que le proporciona su adicción, mientras él volverá a caer en el error del grito y la patada.
Y ahí estará nuevamente esa mirada perdida en el vacío y triste, de llanto retraído de una inocente niña que no sabe que va a pasar.
Tendrán que sumirse en la más honda desesperación para tener el valor de poner remedio a aquella terrible situación.
Pero antes tendrán que dañarse aún más, hacer las heridas más dolorosas y  sangrantes, tendrán que aprender a curarlas bien, para que en un futuro no puedan supurar. Aprenderán a respetarse y quererse como son. Y así, curando, con diferentes intentos .....se mezclaran el final y el principio, para que poco a poco se vayan evidenciando uno del otro y marcar bien la diferencia.
Todo comenzará con un regalo para ella, simple, hermoso y grande, algo como.... que bonita estás y regalarle el beso más dulce en mucho tiempo y entonces... sólo entonces es cuando comienza la lucha más dura con los beneficios más dulces, con tropiezos, con caídas, recaídas, pero el más rápido y certero beneficio, la sonrisa contagiosa de una niña, su hija, que será la mejor de las adicciones que podrán tener.
La necesidad diaria de mantener la sonrisa de su pequeña, les regalará la fuerza de pedir ayuda,  una ayuda en la que se verán atrapados, ésta vez con acierto, en una necesidad que esta vez sí, les podrá salvar sus vidas, aprendiendo a ser personas individuales serán la mejor pareja que nunca fueron, disfrutarán uno del otro como nunca hicieron antes,  se sentirán amados y respetados, perderán sus verguenzas frente al espejo, tanto que con el tiempo, lo aprendido y las ganas de querer, serán lo que todos buscan y pocos consiguen, seran unos luchadores incansables y felices que consiguieron dejar atrás toda la destrucción y agarrarse a una maravillosa sonrisa de cuatro años, su hija, que también lucha por ser feliz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario