sábado, 17 de enero de 2015

Bienvenidos a la erótica del poder

Él, es de mediana estatura pero porta el físico perfecto a gusto de ella y también era su jefe, circunstancia que le pone a hervir, la erótica del poder la enciende. Ella, es poco más joven que él, más alta y resultona pero nada espectacular. Cada mañana a primerísima hora, él, se le acerca a darle instrucciones de trabajo, ella escucha atentamente, casi perpleja, pero en realidad está fantaseando con una increíble escena de cama entre ambos. Él nota que sus ojos se pierden en el vacío y le pregunta repetidas veces ....¿entendistes ? Ella, toda sonrojada, contesta que sí, cuando realmente no le escuchó nada y se repite a si misma ...si supiera lo que estábamos haciendo, ¡no interrumpiría preguntando entendiste! Ella, hábilmente, siempre consigue saber su labor a realizar, haciendo diferentes preguntas, que a veces, le hacen parecer tonta, pero no importa ella disfruta cada vez que se acerca a él, con esa infinita erótica de poder que desprende. ¿Quién dijo que el trabajo de oficina es aburrido? ... Para ella es un aliciente en su trabajo. Él porta gafas de cerca y cuando habla con ella, le mira por encima del cristal, motivo de excitación para ella, que se vuelve a encender y casi no puede volver a su mesa de trabajo, sus piernas y algo mas están temblorosas. Se ha excitado tantas veces mirándole que con sólo recordarlo su abdomen se contrae y el latido de su corazón se escurre entre sus piernas. Hay días que sufre por no tenerle de verdad y otros, que se parte de risa pensando si él supiera lo que su imaginación ha hecho con él. Ella ha descubierto sensaciones en su cuerpo difíciles de imaginar, pero que, curiosamente ha sido su imaginación quien las despertó. Allá donde mire se ha quitado la ropa para él, mesa, alfombra, ascensor, pared, ésta de la pared fue tan salvaje que todavía la piensa y se moja hasta los pies. Día a día ella está ahí para él, en conjunción perfecta de ignorancia por parte de él y de desatada imaginación por parte de ella. Él, lleva años felizmente casado con una hermosa mujer, de esas que sólo ves en revistas y cuando ésta se acerca a visitarlo, lejos de coartar su imaginación, esta más se desborda, ahora son tres en la cama, sexo, mucho sexo, sudor, suspiros, algo tan real, que a veces cuestiona que lo ocurrido sea sólo producto de su imaginación. Con su abdomen contraído, se le escapa un último suspiro, se quiere despedir hasta mañana, pero su cuerpo cae sin aplomo en un pequeño sofá para visitas, él se acerca, se sienta a su lado, sin mediar palabra introduce una mano entre sus piernas, la otra le aparta el pelo de la cara, mientras su lengua bordea sus labios ella estremece y se deja hacer, lo disfruta y disfruta, cuando su corazón vuelve a un latir normal abre los ojos y le ve marchar por la puerta, exhausta y aturdida se pregunta.....quizás volví a soñar...

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