miércoles, 14 de enero de 2015
El pozo de los deseos
Se le secó el pozo de los deseos y su mirada se perdía en el tiempo, tiempo en el que soñaba y el brillo de su mirada transportaba toda la magia de los deseos.
Quedaba inmóvil, pues era mujer prudente, pero sus manos se movían inquietas, intentando agarrar los sueños, aquellos sueños lejanos que nunca pudo acercar y que el empeño no cesa en lograr.
Hay veces que entristece y es incapaz de soñar, pero no languidece y tras un breve cese se crece, se asoma al pozo y ve su reflejo, reflejo de deseos que le gritan insistente, vente y como alma errante se lance, se lance al fondo, al fondo del pozo donde se reflejan los deseos.
Su mirada se pierde en el tiempo.
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