miércoles, 14 de enero de 2015
Un paseo por las nubes que acunan a la luna
Era él y sus ojos, esos ojos que brillaban y me provocaban una inmensa ternura, era claro ...estaba totalmente y profundamente enamorada, podía perderme en el tiempo mirándole a los ojos. Aún más, creía morir de felicidad al percatarme de que aquel brillo existía al mirarse él en mis ojos. Así pues, se me escapan suspiros que liberan mariposas y acojo sensaciones temblorosas al roce con su boca.
La noche y la luna eran perfectas.
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